Tandil reclama $3.583 millones que Provincia aún no pagó
Concejales reclaman a la Provincia más de $3.583 millones para Tandil, más actualizaciones por el tiempo de demora.

Más de $3.583 millones están en el centro de un nuevo reclamo político y financiero entre Tandil y la Provincia de Buenos Aires. Los concejales Marcos Nicolini y Matías Meli, del bloque Hechos-Alternativa Tandil, presentaron un Proyecto de Resolución para pedir la regularización y el pago de obligaciones que, según plantean, la Provincia mantiene pendientes con el Municipio.
El monto nominal reclamado asciende a $3.583.400.000. El proyecto solicita además que se incorporen las actualizaciones que correspondan hasta la efectiva cancelación de esas deudas. No se trata, por lo tanto, de una cifra cerrada: el total podría modificarse según el tiempo que transcurra y los mecanismos de actualización aplicables.
La discusión importa porque cada peso que no ingresa a las arcas municipales condiciona la planificación local. Tandil sostiene servicios, obras, mantenimiento urbano, políticas sociales y una estructura cotidiana que no espera a que se resuelvan los expedientes entre administraciones. La pregunta de fondo es cuánto margen tiene un municipio para absorber compromisos mientras espera fondos que considera adeudados.
El reclamo también vuelve a poner sobre la mesa una tensión conocida entre los gobiernos locales y la administración provincial: los municipios ejecutan respuestas cercanas, desde una calle que necesita arreglo hasta una prestación que demanda recursos, pero una parte de su financiamiento depende de decisiones y transferencias que se definen fuera de la ciudad.
Por ahora, la iniciativa presentada busca que el Concejo Deliberante exprese formalmente el pedido ante el Gobierno bonaerense. El dato que deja abierta la discusión es contundente: se reclaman más de $3.583 millones, más las actualizaciones. La eventual respuesta de la Provincia y el detalle de las obligaciones alcanzadas serán claves para saber si el planteo avanza del papel a una transferencia concreta.
En una ciudad donde cada presupuesto se discute en clave de servicios y obras, el debate recién empieza: ¿debe el Municipio esperar, ajustar prioridades o redoblar el reclamo para recuperar esos recursos?



